Circos

Los Circos: carpa de abuso
Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.Mahatma Gandhi
Editado por Yudith Castro
En algunos casos los circos se convierten en la carpa del abuso, no son los lugares ideales para los animales que allí actúan y que nos hacen disfrutar. La mayoría de los animales del circo son robados de sus hogares en bosques y océanos, encadenados, enjaulados y forzados a realizar confusos, absurdos y a veces dolorosos actos.
Los animales son habitualmente entrenados mediante el uso de látigos, la privación de alimentos y golpes. Para los animales, los circos representan una pesadilla especialmente difícil de tolerar. Si bien algunos niños sueñan con algún día escaparse de sus casas para unirse al circo, es probable que la mayoría de los animales que son forzados a actuar en circos sueñen con algún día escaparse de ellos.

Hay una gran cantidad de circos que no tiene mucho dinero, y como resultado de ello, los animales que utilizan generalmente reciben un cuidado inapropiado. Los animales, la mayoría de los cuales son bastante grandes y naturalmente activos, son forzados a pasar la mayor parte de sus vidas en pequeñas jaulas utilizadas para su transporte, y se les permite salir de ellas sólo por períodos cortos cuando tienen que actuar.
Según investigaciones ejecutadas por un defensor de animales algunos circos no pueden garantizar el suministro suficiente de agua a estos animales. Es posible que los circos visiten 150 ciudades por año, y el suministro de agua limpia no se encuentra rápidamente disponible en cada lugar. Como resultado, la toma de agua es limitada, y el aseo de los animales y de sus jaulas no es prioridad, lo cual causa un verdadero sufrimiento a animales como los elefantes, quienes suelen bañarse con frecuencia. La comida es a menudo igualmente limitada.
Climáticamente, el ambiente del circo es bastante diferente al del hábitat natural de los animales. Los meses calurosos del verano pueden ser especialmente duros para animales como los osos, mientras que otros, como los leones, en invierno sufren mucho el frío.
Durante la temporada baja de invierno, los animales utilizados en los circos deben permanecer en jaulas de viaje o en establos; algunos son guardados hasta en vagones. Pocos circos tienen los fondos o el deseo de invertir mucho dinero en albergues de invierno confortables, ya que la vivienda para la temporada baja es utilizada durante algunos pocos meses al año.
Tal cruel reclusión física tiene un efecto muy nocivo psicológicamente sobre los animales. Un estudio realizado por la Fundación Nacer Libre descubrió que los elefantes encerrados destinan un 22% de su tiempo en acciones anormales, como sacudir repetidamente su cabeza o balancearse, y los osos encerrados pasan alrededor de un 30% de su tiempo caminando de un lado a otro.
Actos innaturales en los circos
El castigo físico ha sido por mucho tiempo el método estándar de adiestramiento para los animales en los circos. A algunas especies les cuesta más que a otras adaptarse a las técnicas de adiestramiento y, como resultado de ello, sufren mucho estrés durante las sesiones de adiestramiento.
Un ex empleado del circo Ringling Bros informó a la Alianza Elefante cómo trataban a una osa: "Era pequeña e inocente de color marrón que nunca hirió a nadie... pero algunas veces tenía problemas para balancearse sobre la cuerda floja. Entonces la golpearon con largas barras de metal hasta que quedó gritando y sangrando. Ella se volvió tan neurótica que se golpeaba su cabeza contra su pequeña jaula. Finalmente murió".
Los actos que los animales son obligados a realizar -osos que se balancean sobre pelotas, monos que manejan motocicletas, elefantes que se paran sobre dos piernas- son físicamente incómodos y representan conductas antinaturales. Los látigos, collares ajustados, bozales, ganchos de metal puntiagudos y otras herramientas utilizadas durante los actos en los circos son el recordatorio de que los animales son forzados a actuar.
Una industria en desaparición
A medida que más gente toma conciencia sobre la crueldad que implica forzar a los animales a actuar, los circos que utilizan animales están encontrando menos espacio para instalar sus carpas. El uso de animales en el entretenimiento ya ha sido restringido o prohibido en muchos países, incluyendo Suecia, India, Finlandia, Suiza y Dinamarca. En Inglaterra, a los circos que tienen actos con animales a menudo se les niega el uso de espacio público. En Estados Unidos, muchos gobiernos locales han prohibido actos con animales exóticos.
Lo que puedes hacer
Eliminar la explotación de animales sencillamente significa incrementar el uso de artistas humanos. Escriba a PETA (www.petaenespanol.com) para obtener información sobre las maneras de obtener la aprobación de restricciones a la exhibición de animales en su área. No patrocine a los circos que utilizan animales. PETA puede proveerle de folletos sobre circos para ser distribuidos entre la gente si el circo llega a su pueblo, Infórmese sobre las leyes protectoras de animales estatales y locales, e informe a las autoridades cualquier posible violación.
Lleve a su familia a ver solamente circos que no utilicen animales, como el Cirque du Soleil ("Circo del Sol") que es una compañía canadiense creada por Guy Laliberté y Daniel Gauthier en el año 1984 en Québec, Canadá. Sus espectáculos son conocidos en todo el mundo por sus complicadas acrobacias, su creatividad, sus efectos de luz y sonido, música y escenografía, con los que han conseguido entusiasmar a más de 125 millones de personas.
Otros circos que no emplea animales es el circo New Pickle Family, El Circo de Oz, , Cirque D’Hiver, el Circo Ekún y el Circo Imperial Chino.

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